LLegamos a Geiranger, pequeño pueblecito con dedicación casi exclusiva al turismo. Una preciosa cascada, que casi se nos pasa inadvertida de tantas como han llenado nuestros ojos, discurre por la ladera del valle. Nos dirigimos al embarcadero del ferry que nos llevará desde Geiranger hasta Hellesylt, por un brazo del Nordfjord. La perspectiva del fiordo es encantadora.
Es curioso ver cómo el barco levanta su proa para engullir los coches que también transportará en su bodega.
Una vez le explicamos en un rudimentario inglés que vamos los tres y que queremos billete de ida y vuelta nos acomodamos en la cubierta después de tomar un chocolate calentito en el salón del ferry. Téngase en cuenta que la temperatura es de unos 10º y el aire refresca mucho el ambiente.
El barco se pone en marcha y la imágenes hablan por sí solas.
2 comentarios:
Hola mis viajeros!
Esto es demasié, yo en R-X del antiguo hospital y acabo de ver estas maravillas, mama que me toque una primitiva y pueda pasarme el año viajando !!!
PERO QUE SITIOS MAS BONITOS, ME ALEGRO UN MONTONAZO Al fin como os dije cumplisteis uno de esos sueños que nos guian en la vida...
Aprovechad y abrid bien los ojos y azuzar todos los sentidos, porque incluso cuando volvais a casita, si la vuelta es una cosa muy fea que existe,.... cuando volvais el chocolate calentito os hará viajar de nuevo a esos maravillosos parajes. Besos y Buen viaje
Ah! solo me sabe mal una cosa , bueno nos sabe mal a los 2.: NO PODER COMPARTIR VIAJE FISICO CON VOSOTROS !!!
muuuuaaaaaaaaas !!!
hola estoy aki con mi prima biendo las fotos y son chulisimas espero k pongas mas fotos mucha suerte adios.
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