domingo, 9 de agosto de 2009


La distancia ha sido larga y después de la primera tanda de kilómetros que nos llevó a través de Francia hasta Estrasburgo fuimos acumulando tiempo y países por los que pasamos. Francia es un país con estupendas autopistas y autovías, que además están en perfectas condiciones y comparte con España la cantidad de tramos de peaje en los que te vas dejando parte del presupuesto. La segunda etapa nos hizo cruzar una Alemania en obras, desesperantes y eternos tramos con velocidad limitada a 80 km/h. Sus autopistas quizá no de tanta calidad, mayoritariamente de dos carriles, pero eso sí, exentas de pago. A continuación, y una vez decidido que entraremos a Noruega por carretera (Suecia) atravesamos Dinamarca. Allí tan sólo pagamos para cruzar los impresionante puentes sobre el mar. En primer lugar el que une Odense con la parte continental de Dinamarca, la península de Jutlandia.




Posteriormente el conocido puente de Orensund, que une Dinamarca con Suecia. Decir que ambas construcciones son impresionantes. La sensación de estar circulando sobre el mar, con inmensos ferrys pasando por debajo nuestro y compitiendo en velocidad con nosotros es muy curiosa.

No hay comentarios: